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#MÚSICA + COCHES

JANIS JOPLIN CANTABA A MERCEDES-BENZ MIENTRAS CONDUCÍA UN PORSCHE

A priori, poco casaba una canción de título ‘Mercedes-Benz’ en la voz de alguien como Janis Joplin. A posteriori, fue su última grabación, y todo un himno de la historia de la música.

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Janis Joplin Porsche
Janis Joplin en su ‘discreto’ Porsche 356C 1600 Cabriolet

Un 4 de octubre de hace 52 años, un Porsche 356C 1600 Cabriolet totalmente tatuado se quedaba sin dueña a las puertas del Landmark Motor Hotel de Hollywood. Ese mismo día, la música quedó para siempre huérfana de una de sus voces femeninas más trascendentes. Janis Joplin fue encontrada muerta por sobredosis de heroína con 27 años, sumándose así a esa absurda lista de los 27, creada por Babilonia, que comenzó en 1938 con el bluesman Robert Johnson y que entre 1969 y 1971 se incrementó con el Stone Brian Jones, Jimi Hendrix y Jim Morrison, para completar con Kurt Cobain en la década de los 90 (1994), lista por ahora cerrada con nuestra añorada Amy Winehouse (2011).

Tres días antes, en los estudios Sunset Sound en Los Ángeles Janis Joplin le solicita al mítico productor Paul A. Rothchild (responsable del primer disco de The Doors, entre otras lindezas) que comience a grabarla porque le gustaría cantar una cancioncilla que le ronda en la cabeza. La Joplin decide prescindir de su banda de acompañamiento, Full Tilt Boogie, testigos en bambalinas de cómo se gestaba una de las interpretaciones más emocionantes de la historia de la música: Mercedes-Benz. Aquí contamos su historia.

Janis Joplin Porsche
Está claro que a la chica de la voz rota le encantaba posar delante de su tatuado Porsche

Un poeta de la generación beat

Michael McClure fue un destacado poeta de esa generación beat que tanto aportó a la música, que escribió un ensayo llamado C´mon, God and buy me a Mercedes-Benz, y que Janis le vio interpretar alguna vez con una armónica regalada por Bob Dylan. Esa frase le quedó grabada a la texana y le pidió al escritor hacer una reinterpretación. Es cuando entra en escena otro gran amigo de la artista, Bob Neuwith, cantante folk, compositor, productor de discos, además de ser el road manager y socio de Bob Dylan. Cuenta cómo en varias ocasiones, generalmente bajo sustancias de la risa y alcohol, fueron añadiendo frases en servilletas de papel, que él escribía pero no recordaba dónde las guardaba. Pero sí la cabecita de Janis. El milagro ocurrió esos fatídicos primeros días de octubre, en el final del proceso de grabación de Pearl (es increíble que sólo tenga dos discos) en el fragor del estudio, cuando Janis Joplin afrontó el micrófono para dejar grabadas sus últimas palabras junto a su voz rota, a capella, regalando al mundo un himno antisistema que acompañará a todas las décadas de todos los siglos siguientes: Mercedes-Benz. “Eso es todo”, y una carcajada inocente fue lo que dijo Janis antes de dirigirse al hotel, sin saber que esa heroína, que irremediablemente siempre volvía a su cuerpo, se la llevaría unas horas después.

Mientras, podemos consolarnos imaginando a esta diosa improvisando Mercedes-Benz al volante de un Porsche 356C 1600 Cabriolet por las costas y cuestas de San Francisco. Pero esa es otra historia que contaremos en otra ocasión.

La canción completa, con letra y su última voz y risas registradas.

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P.D. Anuncio de 1997 en el que Mercedes-Benz se salta a la torera los derechos de autor, y por supuesto el claro mensaje que Janis Joplin quería mantener hacia las cosas materiales que un hippie jamás debería poseer. La versión en tono reggae ligero es un espanto.

Más tarde, la marca alemana hizo los deberes y nos dejó un par de anuncios verdaderamente emocionantes.

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