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TOM PRYCE, LA MUERTE MÁS HORRIBLE EN LA HISTORIA DE LA FÓRMULA 1

#TalDíaComoHoy, 5 de marzo, se cumplen 47 años del que podríamos definir como el accidente más horroroso de la historia de la Fórmula 1: la del galés Tom Pryce, y un comisario de carrera, en el Gran Premio de Sudáfrica.

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TOM PRYCE, LA MUERTE MÁS HORRIBLE EN LA HISTORIA DE LA FÓRMULA 1

Ilustración de la terrible muerte del Tom Pryce y el comisario

El accidente de Tom Pryce, un piloto galés prometedor, pero que no había ganado nada importante, está considerado uno de los más trágicos y horribles en la historia de la Fórmula 1. Ocurrió el 5 de marzo de 1977 durante el Gran Premio de Sudáfrica, la tercera carrera de la temporada, que se disputaba en el circuito de Kyalami. Tom Pryce, que corría para el equipo Shadow, estaba participando en la carrera bajo condiciones difíciles. En la vuelta 22, uno de los coches había derramado aceite en la pista, lo que provocó varios accidentes y retiradas.

Tom Pryce, la muerte más horrible de la Fórmula 1

Tom Pryce, la mayor leyenda galesa del automovilismo

TOM PRYCE, LA MUERTE MÁS HORRIBLE EN LA HISTORIA DE LA FÓRMULA 1

El Shadow número 16 de Tom Pryce en el Mundial 1977 de F1

En ese momento de la carrera, el Shadow número 17 de Renzo Zorzi, compañero de Pryce, tuvo que detenerse al lado de la pista por problemas mecánicos. Con el piloto italiano aún dentro del monoplaza, se declaró un fuego en el motor del monoplaza, que obligó a Zorzi a salir como pudo del coche, rompiendo casi con los dientes el cable de seguridad que le ataba al coche.

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Toma frontal en el que se intuye el cuerpo de Van Vuuren volando

Y es en ese momento cuando se desata la tragedia. La dirección de carrera, gran culpable de las muertes que estaban a punto de producirse, tomó dos decisiones inexplicables: por un lado, permitió que los coches siguieran la carrera a ritmo normal, aunque el coche de Zorzi estaba a poco más de un metro del asfalto. Y, lo peor de todo, ¡ordenó a los comisarios de pista que estaban más cerca que corriesen a extinguir el fuego del Shadow!

El video ‘oficial’ con el terrible vuelo del joven de 19 años

¿Cuál era el problema? Que los comisarios estaban allí mismo… pero al otro lado del asfalto. Con una valentía que mejor podríamos calificar de temeridad, dos comisarios cruzaron a la carrera la pista extintores en mano para cumplir las órdenes de sofocar el fuego del Shadow. El primero de ellos logró llegar al otro lado de la pista, cruzando casi entre monoplazas que pasaban a toda velocidad. Pero Pryce, con el Shadow número 16, no vio o no pudo evitar atropellar, arrasar, masacrar el cuerpo del segundo comisario, un joven de 19 años llamado Frederick Jansen Van Vuuren. Pryce impactó a Van Vuuren a una velocidad de aproximadamente 270 km/h. El impacto fue tan fuerte que no solo mató instantáneamente a Van Vuuren, sino que su cuerpo se partió en dos, esparciéndose sus restos por toda la pista en el momento más gore de la historia del Gran Circo. De hecho, tras el accidente hubo muchos problemas para identificar al jovencísimo e inexperto comisario.

Pero ahí no quedó la cosa. Porque en el momento del atropello de Van Vuuren, el extintor que llevaba, de unos 17 kilos de peso, voló de las manos del ya muerto comisario directamente al casco de Pryce, impactando con tal violencia que su casco voló, matando también instantáneamente al piloto galés.

TOM PRYCE, LA MUERTE MÁS HORRIBLE EN LA HISTORIA DE LA FÓRMULA 1

El Shadow, con Pryce muerto aún al volante, sigue su camino a 200 km/h

Y aún hubo más. El Shadow de Pryce continuó rodando a más de 200 km/h, con un piloto muerto en su interior, sin control hasta chocar con el muro, volver a la pista e impactar por detrás con el Ligier de Jacques Laffite que, tras acabar ambos en la escapatoría, tuvo un primer impulso de ir a echarle la bronca a Pryce, aunque un segundo después comprobó que la cosa era chunga. El piloto galés yacía muerto dentro de su monoplaza, sin casco y sin haberse enterado de por qué le había llegado la muerte de la forma más tonta e inesperada.

Muerte Tom Pryce

El Shadow, tras estrellarse con el Ligier de Jacques Laffite

La primera victoria de Niki Lauda tras su propio accidente

A pesar de la tragedia, corrían otros tiempos en la Fórmula 1, el Gran Premio se reanudó y, como dato anecdótico, terminó con la primera victoria de Niki Lauda tras el horrible accidente sufrido un año antes en Nurburgring, y que dejó su cuerpo marcado con terribles quemaduras. El austriaco ganó también aquel Mundial, su segundo al volante de un Ferrari.

Memorial a Tom Pryce en Ruthin (Gales)

Memorial a Tom Pryce en su localidad natal, Ruthin (Gales)

Como siempre, tuvo que ocurrir la terrible tragedia de las muertes de Tom Pryce y Frederick Jansen Van Vuuren para que la FIA tomase medidas por la seguridad de comisarios y pilotos, que desde entonces tienen prohibido cruzar la pista en medio de una carrera. Casi medio siglo después, nos sigue alucinando que no se parase la carrera con el coche de Zorzi casi parado en pista, y sobre todo ordenando a dos comisarios que se jugaran la vida para apagar un fuego, con el resultado de la pérdida de una de esas dos vidas.

La opinión de Charly Barazal

Nuestro gurú de las cosas sobre ruedas que corren mucho, don Charly Barazal, nos ilustra sobre Tom Pryze y su terrible accidente:

LA POLE - Opinión Charly Barazal

“Tom Pryce, el último de la generación perdida británica”

Otros accidentes horripilantes en un circuito

Sin ánimo de ser morbosos, ofrecemos a continuación una galería con los nueve accidentes que completan, junto al de Tom Pryce, el Top10 de los peores accidentes en la historia del automovilismo de competición. Sirvan estas desgracias para, una vez más, llamar a la seguridad cuando tenemos un volante en las manos. Incluso los mejores pilotos vieron cómo su vida terminaba en tan solo un segundo.

Le Mans 1955, el peor accidente de la historia

El accidente de Le Mans en 1955 es uno de los desastres más catastróficos en la historia del automovilismo. Ocurrió el 11 de junio durante las 24 Horas de Le Mans, cuando el Mercedes del francés Pierre Levegh chocó por detrás con el Austin-Healey de Lance Macklin, que había desviado su trayectoria para evitar chocar con el Jaguar D-Type del británico Mike Hawthorn, verdadero culpable de la tragedia. El Mercedes se lanzó por el aire, desintegrándose contra una barrera, enviando fragmentos del coche a la multitud. Levegh murió instantáneamente, así como 83 espectadores perdieron la vida, junto a cientos de heridos.


La muerte del marqués de Portago

Alfonso de Portago, nacido en Londres en 1928, fue un aristócrata español con una vida marcada por el lujo, la aventura y el deporte. Destacado en polo, esquí y carreras de coches, se convirtió en piloto de Fórmula 1 para Ferrari. Su carisma y osadía lo hicieron popular, pero su carrera fue breve. En 1957, participando en la mítica Mille Miglia sufrió un fatal accidente en plena campiña italiana. Al reventar una rueda, el coche voló y se estrelló contra varios espectadores, muriendo diez de ellos, además de Portago y su copiloto. Su trágico final a los 28 años conmocionó al mundo del deporte y la aristocracia.


El maldito Gran Premio de Bélgica de 1960

El Gran Premio de Bélgica de 1960 en Spa-Francorchamps quedó marcado por una tragedia doble: Chris Bristow y Alan Stacey fallecieron en accidentes separados bajo condiciones adversas. El británico Bristow, apodado ‘Salvaje’ porque había colisionado o hecho trompos en casi todos los circuitos donde había pilotado, perdió el control de su Cooper T51 en la curva Burnenville, saliéndose de la pista y sufriendo heridas fatales tras salir volando del habitáculo. Pocos minutos después, el también británico Stacey fue golpeado en el rostro por un pájaro mientras conducía bajo la lluvia, causando que perdiera el control de su Lotus y se estrellara… en la misma curva que su compatriota.


La muerte de Wolfgang von Trips… y de 15 espectadores

Wolfgang von Trips, nacido en 1928 en Alemania, fue un distinguido piloto de Fórmula 1, que corrió principalmente para Ferrari. Destacó por su elegancia y habilidad, llegando a ser uno de los pilotos más respetados de su época. En 1961 estaba cerca de ganar el Mundial de Fórmula 1 cuando, en el Gran Premio de Italia en Monza, sufrió un trágico accidente. Su Ferrari se salió de la trazada, chocó con un talud y voló sobre el público, causando su muerte y la de 15 espectadores.


Las llamas de Bandini en Mónaco

Morir a bordo de un Ferrari, y en el circuito de Mónaco. Lo que parece un final onírico no deja de ser una muerte horrible en un monoplaza, y más de la forma en que murió el italiano Lorenzo Bandini, nacido en Libia en 1935. Piloto de Fórmula 1 en los equipos Scuderia Centro Sud, Cooper y Ferrari, Bandini logró una victoria, ocho podios, y dos poles en su carrera en el Gran Circo. en Fórmula 1. Pero todo terminó el 7 de mayo de 1967, durante el Gran Premio de Mónaco, cuando su Ferrari se estrelló y se incendió en la zona del puerte. Bandini sufrió graves quemaduras y falleció tres días después.


Ronnie Peterson y la infernal salida en Monza 1978

Ronnie Peterson, nacido en Suecia en 1944, fue un icónico piloto de Fórmula 1, apodado ‘SuperSwede’, que compitió principalmente para el equipo Lotus. Peterson logró diez victorias en Grandes Premios y fue subcampeón del mundo en 1971 y 1978. Su prometedora carrera se truncó en tragedia en el Gran Premio de Italia de 1978, en Monza, cuando un accidente en la montonera de la salida, incendio de su coche incluido, le causó lesiones graves que llevaron a su muerte al día siguiente.


Gilles Villeneuve, el ‘niño bonito’ de Enzo Ferrari

Gilles Villeneuve estaba llamado a escribir una gran historia en la Fórmula 1. Nacido en Canadá en 1950, pronto se mostró como la gran apuesta de Enzo Ferrari en los difíciles años ochenta. El canadiense se forjó una reputación como un piloto apasionado y tremendamente rápido, destacándose por su valentía y su espectacular estilo de conducción. Logró seis victorias en Grandes Premios durante su corta carrera. Hasta que su vida se truncó el 8 de mayo de 1982 durante la sesión de clasificación para el Gran Premio de Bélgica en Zolder, cuando su Ferrari chocó a alta velocidad con el March de Jochen Mass, saliendo despedido y estrellándose contra la valla. Su hijo Jacques ‘vengó’ la muerte de Gilles con su único título de campeón del mundo en 1997 a bordo de un Williams.


Los 20 minutos de infierno en el coche de Riccardo Paletti

Riccardo Paletti, nacido en Milán, Italia, en 1958, fue un prometedor piloto de Fórmula 1 cuya carrera en la máxima categoría del automovilismo fue breve pero recordada. Hizo su debut en 1982 con el equipo Osella, enfrentándose a desafíos significativos debido a la falta de competitividad del coche. Su carrera y vida se truncaron trágicamente en el Gran Premio de Canadá de 1982, en su segunda carrera. En la salida, su Osella chocó a gran velocidad contra el Ferrari de Didier Pironi, que estaba detenido. Paletti sufrió heridas mortales y falleció poco después del impacto, a la edad de 23 años. Su muerte destacó la necesidad de mejorar la seguridad en la Fórmula 1.


El día en que murió la Fórmula 1 en Tamburello

No fue el accidente más gore, ni el más espectacular, siendo un pedazo de galleta, pero el 1 de mayo de 1994 se dejó la vida en Imola, en la curva de Tamburello, el que para muchos es el mejor piloto de la historia: Ayrton Senna. Un bloqueo en la dirección de su Williams provocó que el Williams del tricampeón del mundo con McLaren se fuera recto en la mítica curva de Tamborello y se estrellase de lado contra el muro, elevando al cielo con asfalto el mito de Ayrton Senna.


Miguel Ángel Linares
Miguel Ángel Linares

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